10 DE JULIO
BEATO CARMELO BOLTA BAÑULS
MÁRTIR

REAL DE GANDIA
Carmelo Bolta Bañuls nació en Real de Gandía (Valencia) el 29 de mayo de 1803, bautizado como Pascual, que en religión cambiará por el de Carmelo. Su tío, el padre Isidoro Bañuls, procurador general en Tierra Santa, a quien, piratas greco-ortodoxos, mataron a la altura de las costas de Chipre cuando regresaba a España,. El había encaminado a su sobrino hacia la orden franciscana.
EN VALENCIA Y SEGORBE
Carmelo vistió el hábito a los 21 años de edad, en el convento de San Francisco de Valencia, junto con otros cinco misioneros franciscanos, que les impuso el guardián de aquella casa, P. Juan Bautista Chofré. Después de haber hecho la profesión religiosa, hizo los estudios eclesiásticos en los conventos de Valencia, el de la Corona, y el de Játiva. Ordenado sacerdote en 1829, fue destinado al convento de San Blas de Segorbe como predicador conventual. En este destino permaneció hasta mayo de 1831, y obtuvo éxitos crecientes y abundantes frutos en la predicación.
JAFFA-TEL-AVIV
Obtenida la licencia de sus superiores para pasar a las Misiones de Tierra Santa, embarcó en julio de 1831, con Fr. Enrique Collado y otros 22 religiosos, para la Santa Custodia de Tierra Santa. Después de visitar los principales Santuarios de nuestra Redención, el 18 de junio de 1838 fue nombrado presidente del hospital de Jaffa, cargo que tuvo que renunciar a los pocos meses, porque el clima dañaba su salud, reintegrándose a Jerusalén.
JOVEN DE NOTABLES CUALIDADES
Joven profundamente instruido, activo, simpático y afable en sus modales, según su biógrafo el P. Ronen, cultivó a la perfección las lenguas orientales, llegando a predicar con soltura en árabe y en griego, por lo que el Gobierno Turco le ofreció una cátedra de árabe en sus centros de enseñanza con un sueldo de una onza diaria, ofrecimiento que no quiso aceptar por no desviarse de su misión de salvar almas.
EN JERUSALEN
Después de diez años en Jerusalén, dedicado a la enseñanza de los Religiosos que se preparaban para el sacerdocio, y de haber desempeñado dos veces el oficio de guardián en Damasco (1843-45 y 1851-58), y párroco de los católicos de San Juan in Montana, fue nombrado párroco de los católicos de Damasco y profesor de árabe de los jóvenes sacerdotes y de las escuelas que sostenía la Misión católica, con 400 alumnos.
LA PERSECUCION
En el año 1856, el sultán Abdul Megid publicó un decreto imperial que suprimía toda distinción civil entre cristianos y musulmanes en el imperio otomano. Algunos grupos sectarios se sintieron ofendidos por igualarles a los cristianos, a quienes ellos consideraban inferiores, comenzó en el Medio Oriente un período de sangrientas persecuciones contra las comunidades cristianas, arreciando especialmente los drusos en Siria el año 1860. Los drusos llegaron a Damasco la vigilia del Ramadán, y el 7 de julio comenzaron las matanzas de cristianos. En la noche del 9 al 10 del mismo mes asaltaron la residencia franciscana y asesinaron bárbaramente a sus once moradores.
EL MARTIRIO
El padre Carmelo Bolta Bañuls fue uno de los que fueron sacrificados esa noche. Con su martirio el beato Carmelo Bolta coronó la ejemplaridad de su apostolado realizado arduamente en el árido campo musulmán. Introducida la causa de su beatificación el 17 de diciembre de 1885, y expedido el 13 de marzo de 1924 el decreto afirmando que constaba la fama de santidad de nuestro Venerable y de sus compañeros de martirio, el 2 de mayo de 1926 reconoció la Santa Sede su martirio.
El 22 de mayo, el Papa Pío XI decretó su beatificación, que fijó para el 10 de octubre de aquel año para que coincidiese con las fiestas del VII Centenario de la muerte de San Francisco de Asís. La archidiócesis de Valencia celebra su fiesta litúrgica el 10 de julio.