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SAN ANDRÉS |
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Autor: Jesus Marti Ballester |
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Andrés, a quién el gran Bossuet designa Protoápostol,
y la liturgia bizantina «Protóklitos», por haber sido el primer elegido,
significa por su nombre de Andrés, “varonil". Había nacido en Betsaida,
aldea de Cafarnaúm, como Corozaín, en Galilea, a orillas del lago Genesaret.
Era hijo de Jonás y hermano de Simón Pedro. En su casa de Cafarnaúm, donde
vive también Simón con su mujer y su suegra, se hospedaba Jesús cuando
anunciaba el Reino en esta ciudad. SEÑOR, MUESTRANOS TU ROSTRO Andrés fue el primer discípulo que tuvo Jesús, junto
con San Juan el evangelista. Ambos eran discípulos de Juan Bautista, quien al
ver pasar a Jesús, que llegaba del desierto exclamó: "He ahí el cordero
de Dios". Ha sido siempre difícil mantener unidas en Cristo las
prerrogativas de –majestad y humildad-, derivadas de sus dos naturalezas,
divina y humana. El hombre de hoy no tiene dificultad para reconocer en Jesús
al amigo y al hermano universal, pero encuentra difícil proclamarle también
Señor y reconocerle un poder real sobre él.
Pero Andrés se dejó arrastrar por la atracción que ejercía el reflejo
chispeante de la divinidad que fulguraba en sus ojos y en la majestad de su
rostro, tras el cual ya anhelaba el salmista y seguimos todos buscando:
“Muéstranos tu rostro”. Andrés se fue detrás de Jesús y con él, Juan. Cuando
vio Jesús que lo seguían, les preguntó: "¿Qué buscáis?". Ellos le
dijeron: "Rabbi, ¿dónde vives?". Jesús les respondió: "Venid y
veréis". Y se fueron y pasaron con Él aquella tarde. Nuca jamás podría
olvidar después Andrés el momento y la hora y el sitio donde estaban cuando
Jesús les dijo: "Venid y veréis". Su respuesta a esta llamada
cambió su vida para siempre. Andrés buscó a su hermano Simón y le dijo:
"Hemos encontrado al Salvador del mundo" y lo llevó a Jesús. Así le
consiguió a Cristo un formidable amigo, el gran San Pedro. Y Jesús le anunció que le cambiaría el nombre
por el de Cefas. Al principio Andrés y Simón iban con Jesús a escucharle
siempre que podían, y luego regresaban a sus labores de pesca. Pero cuando el
Señor volvió a Galilea, encontró a Andrés y a Simón remendando sus redes y
les dijo: "Venid conmigo", y ellos dejando a sus familias y a sus
negocios y sus redes, se fueron con Jesús. Después de la pesca milagrosa,
Cristo les dijo: "En adelante seréis pescadores de hombres". EL MUCHACHO CON LOS CINCO PANES El día del milagro de la multiplicación de los panes,
fue Andrés el que llevó a Jesús el muchacho que tenía los cinco panes y dos
peces. Andrés es un hombre observador, lo que le hace realista: había visto
al muchacho, es decir, ya le había planteado la pregunta: «Pero, ¿qué es esto
para toda esta gente?» y se dio cuenta de la falta de recursos. Andrés
presenció la mayoría de los milagros que hizo Jesús y escuchó, una por una,
sus palabras incendiarias y vitales. Vivió junto a Él tres años. LENGUAS DE FUEGO En el día de Pentecostés, Andrés recibió junto con PERSUADE A JUAN A ESCRIBIR EL CUARTO EVANGELIO Un escrito que data del siglo III, el "Fragmento
de Muratori" dice: "Al apóstol San Juan le aconsejaban que
escribiera el Cuarto Evangelio. Él dudaba, pero le consultó al apóstol San
Andrés, el cual le dijo: ‘Debes escribirlo. Y que los hermanos revisen lo que
escribas’". El "Fragmento de Muratori", que data de principios
del siglo III: "El cuarto Evangelio fue escrito por Juan, uno de los
discípulos. Ocurrió así: Cuando los otros discípulos y obispos urgieron a que
escribiese, Juan les dijo: "Ayunad conmigo a partir de hoy durante tres
días, y después hablaremos unos con otros sobre la revelación que hayamos
tenido, ya sea en pro o en contra. Esa misma noche, fue revelado a Andrés,
uno de los Apóstoles, que Juan debía escribir y que todos debían revisar lo
que escribiese". LUGARES DE SU EVANGELIZACION Teodoreto cuenta que Andrés estuvo en Grecia; San
Gregorio Nazianceno que estuvo en Epiro, y San Jerónimo que estuvo en Acaya.
San Filastrio dice que del Ponto pasó a Grecia, y que en su época, siglo IV,
los habitantes de Sínope decían poseer un retrato auténtico del santo y que
conservaban el ambón desde el que predicaba. En LA POLITICA Extendido el Imperio Romano a Oriente, para no tener
menor relevancia que Roma con su Pontificado Romano, Constantino constituye
otra cabeza que prestigie a Bizancio, que dejará de ser Bizancio y pasará ser
Constantinopla, como tras los siglos, San Petersburgo, será Leningrado y
Stalingrado. Es el privilegio de que gozan los príncipes o los tiranos, de
poder dar nombre a países aunque se convierten en polvo, como reza el salmo. Pedro
era la Cabeza de Roma, su hermano Andrés, el que evangelizó la península de
Anatolia, será cabeza de Bizancio, transformado en Constantinopla. Esa será
el origen de la división de las dos Iglesias, desde hace 1000 años. MARTIRIO La "pasión" apócrifa dice que fue
crucificado en Patras de Acaya. Como no fue clavado a la cruz, sino sólo
atado, pudo predicar al pueblo durante dos días antes de morir. En tiempos del emperador Constancio II las reliquias
de San Andrés fueron trasladadas de Patras a la iglesia de los Apóstoles, en
Constantinopla. Los cruzados tomaron Constantinopla en 1204, y, poco después
las reliquias fueron robadas y trasladadas a la catedral de Amalfi, en
Italia. PATRONO DE RUSIA Y ESCOCIA San Andrés es el patrono de Rusia y de Escocia. Hay una tradición de que llegó a Kiev. Nadie afirma
que haya ido también a Escocia, y la leyenda que se conserva en el Breviario
de Aberdeen y en los escritos de Juan de Fordun, no merece crédito alguno.
Según dicha leyenda, San Régulo, era
originario de Patras y se encargó de trasladar las reliquias del apóstol en
el siglo IV, recibió en sueños aviso de un ángel de que debía trasportar una
parte de las mismas al sitio que se le indicaría más tarde. De acuerdo con
las instrucciones, Régulo se dirigió hacia el noroeste, "hacia el
extremo de la tierra"". El ángel le mandó detenerse donde se
encuentra actualmente Saint Andrews, Régulo construyó ahí una Iglesia para
las reliquias, fue elegido primer obispo del lugar y evangelizó al pueblo
durante treinta años. El 9 de mayo se celebra en la diócesis de Saint Andrews
la fiesta de la traslación de las reliquias. EL NOMBRE DE ANDRES EN EL CANON El nombre de San Andrés figura en el canon de SU NOMBRE NO ES HEBREO Lo primero que impresiona en Andrés es el nombre, que
no es hebreo, sino griego, signo indicativo de una cierta apertura cultural
de su familia, pues en Galilea el idioma y la cultura griega están bastante
presentes. En las listas de los doce, Andrés se encuentra en segundo lugar,
en Mateo y en Lucas, en el cuarto lugar en Marcos y en los Hechos de los Apóstoles. Sin duda
tenía un gran prestigio dentro de las primeras comunidades cristianas. PEDRO Y ANDRES HERMANOS El lazo de sangre entre Pedro y Andrés, y la llamada
común que les dirigió Jesús, son mencionados en los Evangelios. Puede leerse:
«Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a
Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés, que echaban las redes al mar
porque eran pescadores. Entonces les dijo: "Seguidme, y yo os haré
pescadores de hombres"». LAS FUENTES DEL EVANGELIO Por el cuarto Evangelio sabemos que Andrés era
discípulo de Juan Bautista; lo que demuestra que era un hombre que buscaba,
que compartía la esperanza de Israel, que quería conocer más de cerca la
palabra del Señor, y la presencia del Señor. Era verdaderamente un hombre de
fe y de esperanza; y un día escuchó que Juan Bautista proclamaba a Jesús como
«el cordero de Dios»; entonces, se movió, y junto a otro discípulo, cuyo
nombre no es mencionado, siguió a Jesús, que era llamado por Juan «cordero de
Dios». El evangelista refiere: «vieron donde vivía y se quedaron con él».
Andrés, por tanto, disfrutó de momentos de intimidad con Jesús. «Uno de los
dos que oyeron las palabras de Juan y siguieron a Jesús era Andrés, el
hermano de Simón Pedro. Al primero que encontró fue a su propio hermano
Simón, y le dijo: "Hemos encontrado al Mesías", que traducido
significa Cristo», y le condujo hacia Jesús (Jn 1,40), demostrando su
espíritu apostólico. Andrés, por tanto, fue el primer apóstol que recibió la
llamada y siguió a Jesús. Por este motivo la liturgia de la Iglesia bizantina
le honra con el apelativo de «Protóklitos», que significa el «primer
llamado». Por la relación fraterna entre Pedro y Andrés, la Iglesia de Roma y
la Iglesia de Constantinopla se sienten como Iglesias hermanas entre sí. Lo
que es Roma para Pedro es Constantinopla para Andrés. El Papa Pablo VI, en
1964, restituyó una insigne reliquia de san Andrés, hasta entonces custodiada
en la Basílica vaticana, al obispo metropolita ortodoxo de la ciudad de
Patrás, en Grecia, donde según la tradición, el apóstol fue crucificado. CUANDO SUCEDERA ESTO En Jerusalén. Saliendo de la ciudad, un discípulo le
mostró el espectáculo de los poderosos muros que sostenían el Templo. La
respuesta del Maestro fue sorprendente: dijo que de esos muros no quedaría
piedra sobre piedra. Entonces Andrés, junto a Pedro, Santiago y Juan, le
preguntó: «Dinos cuándo sucederá esto y cuál será la señal de que ya están
por cumplirse todas estas cosas». Como respuesta a esta pregunta, Jesús
pronunció un importante discurso sobre la destrucción de Jerusalén y sobre el
final del mundo, invitando a sus discípulos a leer con atención los signos
del templo y a mantener siempre una actitud vigilante. De este episodio
podemos deducir que no tenemos que tener miedo de plantear preguntas a Jesús,
pero al mismo tiempo, tenemos que estar dispuestos a acoger las enseñanzas
incluso sorprendentes y difíciles que Él nos ofrece. REVELACION A LOS GRIEGOS Jerusalén, poco antes de APOSTOL DE LOS GRIEGOS Tradiciones muy antiguas consideran que Andrés, quien
transmitió a los griegos estas palabras, no sólo es el intérprete de algunos
griegos en el encuentro con Cristo, sino que es considerado como el apóstol
de los griegos en los años que siguieron a Pentecostés; nos dicen que en el
resto de su vida fue el anunciador y el intérprete de Jesús para el mundo
griego. Pedro, su hermano, llegó a Roma desde Jerusalén, pasando por
Antioquía, para ejercer su misión universal desde Roma; Andrés, fue el
apóstol del mundo griego: de este modo, tanto en la vida como en la muerte,
se presentan como auténticos hermanos, una fraternidad que se expresa en la
relación especial de las sedes de Roma y de Constantinopla, Iglesias
verdaderamente hermanas. Cuando escribo acabo de contemplar la llegada a
Benedicto XVI a Ankara para permanecer en Turquía, la península de Anatolia
hasta el uno de diciembre. Benedicto XVI ha celebrado SU MARTIRIO EN PATRAS Una tradición sucesiva, narra la muerte de Andrés en
Patras, capital de la provincia de Acaya, en Grecia donde también él sufrió
el suplicio de OREMOS Apóstol San Andrés, enséñanos a seguir a Jesús con
prontitud (Mt 4, 20; Mc 1,18), a hablar con entusiasmo de Él a todos aquellos
con los que nos encontramos, y sobre todo a cultivar con Él una relación de
auténtica intimidad, conscientes de que sólo en Él podemos encontrar el
sentido último de nuestra vida y de nuestra muerte. SU ORACION
ANTE LA CRUZ «Salve, oh Cruz, inaugurada por medio del cuerpo de
Cristo, que te has convertido en adorno de sus miembros, como si fueran
perlas preciosas. Antes de que el Señor subiera sobre ti, provocabas un temor
terreno. Sin embargo, ahora, dotada de un amor celeste, te has convertido en
un don. Los creyentes saben cuánta alegría posees, cuántos regalos deparas.
Confiado, por tanto, y lleno de alegría, vengo para que tú también me recibas
exultante como discípulo de quien fue colgado de ti... Cruz bienaventurada,
que recibiste la majestad y la belleza de los miembros del Señor..., tómame y
llévame lejos de los hombres y entrégame a mi Maestro para que a través de ti
me reciba quien por medio de ti me ha redimido. ¡Salve, oh Cruz, sí,
verdaderamente, salve!». Nos encontramos ante una espiritualidad cristiana
sumamente profunda, que ve en la Cruz, más que un instrumento de tortura, el
medio incomparable de una asimilación plena con el Redentor, con el grano de
trigo caído en JESUS MARTI BALLESTER |
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JESUS MARTI BALLESTER |