2 DE JULIO
SAN JUAN FRANCISCO REGIS (1597-1640)

Juan Francisco fue devoto casi desde su nacimiento; debía tener dos o tres años cuando sus padres comenzaron a llamarle «Ángel del cielo».
Estudió con los jesuitas en Narbona, su tierra natal, y muy pequeño entró en la congregación de María, en la cual se distinguió por su fervor: incluso llegó a fundar una suerte de subcongregación de los más devotos.
Estudió teología en Tolosa, y al cabo de los años fue ordenado sacerdote en el seno de la Compañía de Jesús. Pidió ser enviado como misionero a Canadá. donde los jesuitas eran perseguidos, pero se le destinó a predicar en el propio territorio francés. Viajaba de ciudad en ciudad, hablando a las multitudes (hay quien asegura que hablaba como un ángel), confesando durante horas a los penitentes, dando consejo a los afligidos y visitando a los enfermos. Apenas llevaba un mes en la ciudad y ya se advertía el cambio en las costumbres. En varias poblaciones, fundó casas para albergar a prostitutas arrepentidas, lo cual le acarreó más de un intento de asesinato, ya que los hombres que se enriquecían tan a costa de ellas no estaban dispuestos a permitir que aquel jesuita les arruinase el negocio.
Juan Francisco llevaba una vida muy dura y austera: hacía penitencia constante, ayunaba y solo se permitía dormir tres horas al día. Algunas noches las pasaba enteras rezando, pidiendo perdón a Dios por las veces que se desviaba del camino e implorando que fuese su guía y sustento. Se cuenta que algunas veces hacía Milagros, sobre todo curaciones y multiplicación de alimentos para sustentar a los pobres y a los sin techo.
Murió joven, a los cuarenta y tres años, no se sabe si de alguna enfermedad o a causa de los rigores que se imponía.