
SAN HERMENEGILDO
13 abril
HIJO DE LEOVIGILDO
Hermenegildo, primogénito del
gran rey visigodo de Hispania Leovigildo y de la hispanorromana Teodosia,
y hermano de Recaredo, nació hacia el año 564. Vivió su infancia entre los
errores de la secta arriana, doctrina contraria a la divinidad de Jesucristo.
La aspiración fundamental del rey visigodo era la unidad política y la sola
base sólida de esta estaba en la unidad religiosa dominando a católicos y
paganos.
Ya a muy temprana edad Hermenegildo y su hermano Recaredo fueron
asociados al trono paterno con el fin de asegurar la continuidad de la
monarquía en su propia familia. Leovigildo, que había dado unos pasos hacia la
unidad política sometiendo a los vascones y a los suevos, estructura una
admirable obra legislativa, pero se equivocó al querer unificar a la nación en
el arrianismo.
CASO CON INGUNDA
Leovigildo casó a su hijo
Hermenegildo de quince años con Ingunda, hija de Sigiberto, rey de Arstronia (Francia)
y así aseguraba su reino cobrando mayores fuerzas para resistir toda tentativa
que hiciese la nobleza. Envió a Hermenegildo como gobernador a la provincia
Bética y a través de la influencia de su esposa y de su tío san Leandro, obispo
de Sevilla, éste se convirtió al catolicismo, abjurando de errores arrianos
dando origen a una guerra encarnizada entre padre e hijo.
LEOVIGILDO CONTRA SU HIJO
Hermenegildo levantó banderas
uniéndose los católicos; Leovigildo se armó contra su hijo, valiéndose del arte
y la fuerza. Los dos bandos buscaron aliados; Hermenegildo se confederó con las
tropas romanas; Leovigildo con los suevos de Galicia. Antes que acudir con las
armas se dirigió a su hijo a través de comisionados portadores de una carta en
la que le decían que abandonase la religión católica, a lo que no quiso atender
Hermenegildo, y huyó de Sevilla, su reino, con 300 de sus hombres escogidos y
valientes. Entró sigilosamente en Córdoba hacia el año 584 pero no se sintió
seguro. Fue perseguido por las tropas de su padre Leovigildo y detenido en
Valencia, ordenando que lo llevasen a Tarragona, encerrándole en una mazmorra
del Pretorio junto al circo romano, conocido hoy por “les voltes” de san
Hermenegildo.
EL OBISPO ARRIANO
La maldad con que se le trataba, le dio a entender que la muerte era inevitable. Se acercaban las solemnidades pascuales: el padre escogió este día para su última tentativa. Envió a la cárcel a un obispo arriano para que en la obscuridad de la noche recibiera el príncipe de su mano la comunión, prometiéndole el favor del monarca. Hermenegildo que descubrió el engaño, rechazó la sacrílega comunión arriana. Ciego de ira Leovigildo, mandó que al instante cayera la cabeza de su hijo. Sisberto corrió a la cárcel y Hermenegildo sin titubear, presentó su cabeza al verdugo. Este martirio ocurrió en la víspera de la Pascua, el día 13 de abril del año 586, contando veintidós años de edad.

CONVERSION DE RECAREDO
Su esposa huyó a África pidiendo
asilo al emperador Mauricio de Bizancio, pero murió en el trayecto. El
hijo de ambos, Anatagildo, fue entregado por orden del emperador a su
abuela materna.
San Gregorio el Grande atribuye a los méritos de San Hermenegildo la conversión
de su hermano Recaredo y la de los visigodos de España.