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REFLEXION DESDE DE |
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SANTO TOMAS DE AQUINO 28 de enero Jesus Marti Ballester |
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SANTO TOMÁS, ¿SANTO Y SABIO, O SABIO Y SANTO? Acertado anduvo el
pintor moderno que, al caricaturizar el siglo XX, lo simbolizó en una
cabezota de proporciones enormes y en un corazón del tamaño de una
avellana. ¡Brochazo más exacto
del Siglo XX!…Y en efecto qué de cosas no han salido de tal magín!:
locomotoras aerodinámicas gigantescas, fábricas de electricidad, veloces
aviones, radiodifusión, aviones cohete, vuelos espaciales, satélites en
cadena, televisión, lana de cristal, telescopios potentes como un millón de
ojos humanos, Rayos X, radium, transfusión de
sangre, Rayos ultravioleta, anestesia por hielo, maravillas de la
neurocirugía, Internet, cibernética, teléfonos celulare,
sofimática, Rayos láser…Todo eso y mucho más ha
concebido esa inteligencia gigantesca. Pero, ¿el corazón?; ¿el sentido
moral?- Cero en el cociente: "Parturient
montes, nascetur ridiculus
mus". Y, ¡qué consecuencias!
Porque el hombre cabal, íntegro y equilibrado ha de crecer en todas
direcciones y ha de desarrollar a un mismo ritmo entendimiento y voluntad,
cabeza y corazón, es por lo que Alexis Carrel ha apodido decir que la humanidad del siglo XX está coja. No ha acertado pues el
siglo XX a darnos el tipo exacto del hombre íntegro, cabal, perfecto y
equilibrado, porque tales notas sólo se hallan en quien logra proporciones
exactas entre su intelecto y su corazón. Y es el caso que el
santo enraíza en el hombre y que donde no hay hombre no puede haber santo. Es
por lo tanto necesario que estudiemos a Santo Tomás como hombre íntegro y, a
través de este prisma, lograremos en ciernes, la síntesis del trabajo. Y por
ello, como con una apostilla luminosa, podremos prologar el tema con el
clásico aforismo: "Santo Tomás es el más santo de los sabios y el más
sabio de los santos".
SANTO TOMÁS, SABIO. Un grupo de
estudiantes se acerca a la portería del convento. La campanilla llama al
Prior: -¿Fray Jacobo María Luís? Que suban cuando
gusten - ha contestado el Padre. Celda monacal…Ventana
ojival que junta las manos en perfecta actitud orante…Una mesa grande llena
de libros…Un gran crucifijo…Libros hay también en el jergón… Padre, nos parece tan
absurdo el misterio de El Padre Monsabré les abarca con una mirada franca por la que pasan
chispazos de inteligencia. - Yo conozco un fraile - les dice - que contra Se admiran los
estudiantes. Y aún se pasman más cuando el Padre empieza a leerles la questión 2ª de la 1ª parte de Y en los estudiantes
el pasmo crece… Y llega a la cúspide. Y sigue el Padre:
"Sed contra est…Sed contra est…
Sed contra est". Respondeo
dicendum… Y les clavó las
banderillas. Y aquel libro asombró a los estudiantes. Y aquél y los otros,
han pasmado a los siglos. Porque las Pirámides de Egipto asombran menos. Por eso, expresando el
sentir de la cristiandad, pudo muy bien decir Juan XXII en la cananización del Santo: "Después de los Apóstoles, ningún
otro Doctor ha iluminado a SANTO TOMAS, SANTO Lector hebdomadario en
refectorio es fray Tomás. El prior le manda que corrija una frase que, por
otra parte, ha leido correctamente. Fray Tomás la
corrige. - Los compañeros se admiran y le recriminan porque no ha hecho prevalecer
su criterio sabiendo que estaba en lo cierto. Y responde Tomás: - "No
interesaba entonces leer bien, sino obedecer al prior". Antes le vimos sabio;
acabamos de verlo santo. Veamos ahora cómo se
relacionan su santidad y su sabiduría hasta el punto de que este genio prócer
sea sabio por santo y santo por sabio.
TOMÁS, SABIO POR SANTO. Porque la pureza de
pensamiento exige la pureza de alma. Porque cuando el hombre se apaga para la
carne se enciende para la idea. Porque - ha dicho Gratry - la mortificación
de los sentidos es un prerrequisito par pensar y ella sola puedee conducir a la clarividencia. Y, por eso, si el Aquitanense es Doctor por el vuelo soberbio de su alado
genio, es Angélico por la impoluta nitidez de su casta carne que, procedente de
las riberas del Tirreno, se había revestido de las alburas del Carmelo y del Hermón. Atleta de la fe, casto, sobrio, pronto al ímpetu,
pero lejos de todo exceso, era todo él un alma, una inteligencia servido por
unos órganos, según la clásica definición. Sabio por santo. - Así
pensaba el Aguila y así hablaba el Buey Mudo: -
"Te aconsejo - dice en su "Carta a un estudiante", de
palpitante actualidad para nosotros, - que seas tardo en el hablar y que,
absteniéndote de frecuentar lugares de disipación y en que se habla mucho,
conserves la pureza de conciencia. Frecuenta, en cambio, la oración; y, amigo
del retiro, podrás llegar al santuario de la sabiduría". Y así lo cumplía el
Gigante: Tres años permaneció taciturno y respetuoso en la escuela de Alberto
Magno, entre sus condiscípulos religiosos y laicos, franceses, italianos y
españoles, alemanes, ingleses y flamencos, hasta el punto de que aquella
juventud apasionada, parlera y bulliciosa le motejase como "Buey
Mudo". ¿Por qué estuviste
tres años callado en la escuela de Alberto Magno? - le preguntó más tarde un
amigo íntimo; y el santo, que rindió siempre tributo a la amistad, contestó a
su interlocutor: - Porque aún no había aprendido a hablar en presencia de
Alberto. ¡Digna atmósfera su
silencio de su alma gigante! En esta, como en otras
ocasiones, Santo Tomás nos descubre que sabía y vivía que los más hermosos
cantos de la naturaleza se oyen en el silencio de la anoche: el ruiseñor, el
sapo de voz de cristal, el grillo, cantan en la noche. El gallo anuncia el
día, pero no lo espera. El silencio del Angélico es el del místico que ve a
Dios cerca y que intensamente desea acercárselo más. Por eso sigue en sus
consejos a un estudiante: "estima tu celda, si deseas ser introducido en
la bodega del vino". Consecuencia de su embriaguez de Bien fue su
clarividencia. Y SI FUE SABIO POR SANTO FUE SANTO POR SABIO. Porque siendo Vida Santo Tomás pues, siendo
sabio y únicamente por serlo - por cuanto en el orden divino todo caso humano
y cristiano es un caso incomunicable y único - plasmó el plan de Dios y, por
ende, su santidad. Destinado a ser
lumbrera, no quiso ocultar bajo el celemín el resplandor grandioso que Y por ello, porque
anduvo su camino - el que Es esto lo que él
pidió al Crucificado que le hablaba. El hecho místico sucedió así: Una noche
entró en éxtasis ante el Crucificado. El Hermano Domingo de Caserta lo vió levantado en alto mientras oía una voz
sobrenatural: "Bene scripsisti
de me, Thoma". ¿Qué recompensa quires por tu trabajo?… Y dijo el Santo Doctor:
"Ninguna más que Vos, oh Señor". Santo Tomás llegó a la
cúspide de
SANTO TOMÁS SABIO POR SANTO Y SANTO POR SABIO. En él - dijo Grabman - es imposible separar el santo del sabio. Porque
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JESUS MARTI BALLESTER |
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Pedro Sergio Antonio
Donoso Brant |
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