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DIA: 17 A Palestina bañada en el mar: larga cordillera que emerge de súbito y al corazón empuja a palpitar
... Agua, montes, litoral, país donde los padres esperaron, pueblo con huellas de Dios, entre
los pueblos sin par ... Patria amada que presagias, la Palestina ideal; yo te saludo, mi Patria, Sión, Israel, Judá. NAZARETH Tabor al fondo, a la derecha los montes de Gelvoé; en el centro
¡maravilla! una muchacha judía, nariz aguileña- ojos profundos con pestañas largas robó el corazón de Dios. Sonó el Ave María con arpas de cristal... no cesará ya nunca la ronda celestial. ¡Salve, capullo de mujer, voz sin pretensiones, Hija de Nazareth! NAZARETH (2) ¡Nazareth! Centro de Dios. Centro del mundo. Fuego que baja a encender corazones que se den, en total consumación, a Él, a Él, a Él. En la paz de tu casita pobre, esperando al Niño Dios, acompañada por
tu esposo justo, José, formáis una familia santa, Modelo de todas las
familias de la tierra por vuestra pobreza, bondad, misericordia, constancia
en la oración, virginidad de azucenas, que ya no se repetirá, pero dejará un
aroma en el mundo de la vida consagrada que sostiene al mundo con sus
plegarias, sus sacrificios, sus ejemplos evidentes y su paciencia en soportar
tantas tareas con tan pocas personas. Les faltan reemplazos. Personas mayores
que tienen que multiplicarse. Personas enfermas que han de trabajar como si
estuvieran rebosantes de salud y se agotan. ¡Cuántos héroes anónimos, cuántos
huérfanos atendidos, cuántos enfermos cuidados, cuántos ancianos encuentran
hogar en sus casas, cuántas religiosas que consumen sus vida en la soledad de
los claustros benditos y bienhechores más poblados por personas mayores que
por jóvenes!… La mies es mucha, los obreros pocos. Suple tú, María, la
carencia de vocaciones, suscita nuevas floraciones de almas consagradas, que
el mundo se está muriendo de sed, que el Amor no es amado y las familias se
encuentran sin espejos donde mirarse y sentirse estimulados por las familias
religiosas, calcos de la Familia de Nazaret. En tus manos, Madre, dejamos
nuestro lamento lleno de esperanza. JESUS MARTI BALLESTER |