LA FUENCISLA

25 SEPTIEMBRE

4.jpg

 

5.jpg

No se sabe desde cuándo los segovianos veneran a la Virgen de la Fuencisla, pero desde antes del año 600. Se dice que durante la invasión de los musulmanes, un sacerdote llamado Sácaro escondió la imagen en las bóvedas de la iglesia de San Gil (esta iglesia estaba a las orillas del Eresma) y que no fue descubierta hasta la época en que reinaba Alfonso VIII; entonces fue colocada sobre la puerta de la antigua catedral, frente al Alcázar.

EL MILAGRO DE MARÍA DEL SALTO: 
Vivía en Segovia una judía llamada Esther que tenía la intención de dejar el judaísmo y convertirse al cristianismo. Por esta razón, fue acusada por algunos judíos de adulterio: hubo un juicio y se la condenó a ser despeñada. Escogieron la cima de las Peñas Grajeras para cumplir la condena. Muchas personas acudieron a ver la ejecución. 
Desde estas peñas se veía el Alcázar y la antigua catedral. Cuando la iban a tirar, atada de pies y manos, Esther miró a la Virgen de la Fuencisla, que estaba sobre la puerta de la catedral, y se encomendó a ella. Fue arrojada al vacío, pero una fuerza sobrenatural la sujetó y la dejó suavemente en el suelo. La gente quedó sorprendida y maravillada. Pocos días después, Esther fue bautizada por el obispo Bernardo con el nombre de María. El pueblo añadió el sobrenombre "del Salto", aunque cariñosamente también se la llamó Mari-Saltos.

Este milagro provocó tres cosas: 
- Alfonso X "el Sabio" dedicó la cantiga 107 a este milagro. 
- Segovia nombró a la Fuencisla Patrona de la ciudad. 
- Se levantó una pequeña ermita en honor a María del Salto en las Peñas Grajeras. Más tarde, entre 1598 y 1613, se construyó el actual santuario, al pie de las dichas peñas. Es de estilo renacentista y de planta de cruz griega. 
  
EL NOMBRE DE "FUENCISLA": 
Resulta extraño al que lo oye por primera vez, pero en Segovia hay muchas mujeres llamadas así. Derivado del latín fons stillans, viene a significar "fuente que mana". Se podría deber a que detrás del santuario, en las Peñas Grajeras, brotan multitud de fuentes.

SUBIDAS A LA CATEDRAL: 
Desde 1598, se ha subido en procesión a la Virgen de la Fuencisla a la catedral por muchos y variados motivos: dar gracias, protección de pestes, por sequía, por guerra, etc. La primera vez, la de 1598, fue por sequía. 
Pero principalmente, se sube a la Virgen a la catedral por la Novena que se celebra todos los años a finales de septiembre. Durante 10 días, la ciudad se conmociona: varios miles de personas suben a la catedral para venerar a la Virgen, lo que produce grandes atascos a la entrada y salida del templo a eso de las siete de la mañana y a las siete y media de la tarde. Una de las cosas más curiosas e insospechadas en los tiempos que corren, es que a la Novena de las siete de la mañana acuden más de 1500 jóvenes.