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SANTOS COSME Y DAMIAN |
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Autor: JESUS MARTI BALLESTER |
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26 DE SEPTIEMBRE |
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MARTIROLOGIO ROMANO Leemos en el martirologio Romano: "En Egea, ciudad
del Asia Menor, los dos santos hermanos Cosme y Damián, que en la persecución
de Diocleciano sufrieron diversos tormentos, pues
como hubiesen sido cargados de cadenas, arrojados a la cárcel, pasados por el
agua y por el fuego, crucificados y por fin asaeteados, sin experimentar daño
alguno gracias al auxilio divino, acabaron siendo decapitados hacia el año
300". Las lecciones del oficio de lectura dicen además que
"eran médicos muy distinguidos, que tanto como por sus conocimientos en
medicina curaban con la virtud de Cristo, aun aquellas enfermedades que se
consideraban incurables". ¿Fueron médicos en el sentido profesional o fueron más
bien médicos sobrenaturales en virtud de las sanaciones milagrosas debidas a
su intercesión después de muertos? Esto parece más probable y contribuyó eficazmente a la
asombrosa propagación de su culto. Ya San Gregorio de Tours, en su libro De
gloria martyrium, escribe: "Los dos hermanos gemelos Cosme y Damián,
médicos de profesión, después que se hicieron cristianos, espantaban las
enfermedades por el solo mérito de sus virtudes y la intervención de sus
oraciones... Coronados tras diversos martirios, se juntaron en el cielo y
hacen numerosos milagros. Porque, si algún enfermo acude lleno de fe a orar
sobre su tumba, al momento obtiene curación. Muchos refieren también que
estos Santos se aparecen en sueños a los enfermos indicándoles lo que deben
hacer, y luego que lo ejecutan, se encuentran curados". MARTIRIZADOS A pesar de las referencias del martirologio y el
breviario, parece más seguro que ambos hermanos fueron martirizados y están
enterrados en Cyro, ciudad de Siria no lejos de Alepo. Teodoreto, obispo de Cyro
en el siglo V, hace alusión a la suntuosa basílica que a ambos Santos les
habían dedicado allí. Desde la primera mitad del siglo V existían dos
iglesias en honor suyo en Constantinopla, y otras dos en tiempos de
Justiniano. También este emperador les edificó otra en Panfilia.
En Capadocia, en Matalasca, San Sabas
(† 531) transformó en basílica de San Cosme y San Damián la casa de sus
padres. En Jerusalén y en Mesopotamia también se les dedicaron templos. En Edesa eran patronos de un hospital levantado en 457, y se
decía que los dos Santos estaban enterrados en dos iglesias diferentes de
esta ciudad monacal. EN EGIPTO El calendario de Oxyrhyrico del
535 anota que San Cosme posee templo propio. La devoción copta veró fervientemente a ambos Santos. En San Jorge de Tesalónica aparecen en un mosaico
con el calificativo de mártires y médicos. En Bizona,
en Escitia, se halla también una iglesia que les
levantó el diácono Estéfano. Pero el más célebre de los santuarios orientales era el de
Egea, en Cilicia, donde nació la leyenda llamada
"árabe", relatada en dos pasiones, que es la que recogen
nuestros actuales libros litúrgicos. Estos Santos, que a lo largo del siglo V y VI habían
conquistado el Oriente, penetraron también en Occidente. Ya hemos referido el
testimonio de San Gregorio de Tours. Tenemos testimonios de su culto en Cagliari (Cerdeña), promovido por San Fulgencio, fugitivo
de los bárbaros. En Ravena hay mosaicos suyos del
siglo VI y VII. El oracional visigótico de Verona los incluye en el
calendario de santos que celebraba la Iglesia de España. Mas donde gozaron de una popularidad excepcional fue en Tan magnífico desarrollo alcanzó su culto, por influjo de
los bizantinos, que, además de esta fecha del 27 de septiembre, se les asignó
por obra del papa Gregorio II la estación coincidente con el jueves de la
tercera semana de Cuaresma, que congregaba una numerosa asistencia de
fieles, que imploraban la salud de alma y cuerpo. El texto de la misa
cuaresmal se refiere preferentemente a dichos Santos, que son mencionados en
la colecta, secreta y poscomunión, jugándose en los textos litúrgicos con la
palabra salud en el introito y ofertorio y la lectura evangélica narra la
curación de la suegra de San Pedro y otras muchas curaciones milagrosas del
Señor en Cafarnaúm. Esta escena de compasión era como un reflejo de la que se
repetía en Roma, en el santuario de los anárgiros,
con los prodigios que realizaban entre los enfermos que se encomendaban a
ellos. El texto de la misa, cuyas oraciones son del sacramentario
Gelasiano, debió de ser el empleado en la
dedicación de la iglesia de los taumaturgos, como lo abona la lectura de
Jeremías, en que se reprende la actitud de los judíos, que sólo veían en su
templo de Jerusalén una gloria nacional, sin percibir que la presencia divina
se hace más cercana para aquellos que cumplen los mandamientos y practican la
caridad con el prójimo. La misa actual acentúa el poder milagroso de los dos
hermanos, pues la lectura del evangelio nos presenta a Cristo rodeado de las
turbas, "que querían tocarle, porque salía de Él una virtud que curaba a
todos". UNA DE LAS IGLESIAS MAS HERMOSAS DE ROMA A pesar de la restauración un tanto "bárbara"
que llevó a cabo el papa Barberini, Urbano VIII, en
1631, la iglesia de San Cosme y San Damián en el Foro es una de las más
hermosas de Roma. En la actualidad es título cardenalicio. En el ábside, un
antiguo mosaico de fondo oscuro con nubes rojas nos presenta a Cristo
"con unos ojos grandes, que miran a todas, partes", como dice el
epitafio de Abercio, llenando con su presencia toda
la sala de QUE PERMANEZCA SU FE Deseamos que no se apague la fe, pues la mano del Señor
"no se ha contraído". Y si San Cosme y San Damián continúan siendo
patronos de médicos y farmacéuticos, bien podemos seguir invocándoles con la
oración de la antigua liturgia hispana: "¡Oh
Dios, nuestro médico y remediador eterno, que hiciste a Cosme y Damián
inquebrantables en su fe, invencibles en su heroísmo, para llevar salud por
sus heridas a las dolencias humanas, haz que por ellos sea curada nuestra
enfermedad, y que por ellos también la curación sea sin recaída". |
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JESUS MARTI
BALLESTER |
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